
Juicio a Bolsonaro por liderar intento de golpe de Estado
Cientos de brasileños se manifestaron para exigir la prisión del expresidente; además pidieron archivar un proyecto de amnistía que beneficiaría a unos 500 condenados por el asalto a Brasilia del 8 de enero de 2023.
Cientos de brasileños se manifestaron el fin de semana en varias ciudades del país para exigir la prisión del expresidente Jair Bolsonaro, procesado por intento de golpe de Estado contra Lula da Silva, y pedir al Congreso que archive el proyecto de amnistía para los condenados por el asalto a los tres poderes de 2023.
Las protestas, convocadas por movimientos sociales y sindicatos, se celebraron cuatro días después de que el Tribunal Supremo abriera un juicio penal contra Bolsonaro por "liderar" una trama para anular el resultado de las elecciones de 2022 y mantenerse en el poder.
El miércoles, por unanimidad, la Corte Suprema de Brasil votó en favor de enviar a juicio a Bolsonaro y a otros siete ex funcionarios de alto rango, en el marco de las investigaciones por intento de golpe de Estado el 8 de enero de 2023, cuando miles de personas invadieron de forma violenta las sedes del Parlamento, el Tribunal Supremo y la Presidencia.
Mientras tanto el ex mandatario brasileño Jair Bolsonaro descartó la posibilidad de pedir asilo político en Estados Unidos, luego de que la Corte Suprema definiera por unanimidad enviarlo a juicio.
Varias ciudades se unen a la protesta
La manifestación de São Paulo tuvo sus réplicas en Brasilia, Belo Horizonte, Curitiba, Belém, Recife y São Luís. Los actos se celebraron además en la víspera del 61 aniversario del golpe de Estado de 1964, que dio origen a ese oscuro periodo de la historia brasileña.
Una de las manifestaciones que reunió más público tuvo lugar en la ciudad de São Paulo bajo el grito de "sin amnistía". "Tenemos la esperanza de que el Tribunal Supremo condene a Bolsonaro y sea encarcelado", así como el resto de autores y ejecutores de la tentativa de golpe contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, dijo Nilza Pereira, secretaria general de la Intersindical Central de la Clase Trabajadora.
La marcha salió desde la icónica Avenida Paulista, en el centro de la ciudad, y fue hasta una comisaría que sirvió de centro de detención durante la dictadura militar brasileña (1964-1985), régimen que han exaltado Bolsonaro y sus aliados más radicales.
El próximo domingo, Bolsonaro intentará movilizar a sus acólitos con una nueva manifestación, también convocada en la Avenida Paulista de São Paulo, donde volverá a defender la amnistía en pro de la "pacificación" del país.